La presencia de tantos libros produce un halo de solemnidad en el ambiente y es común que a mí me asalten las ganas de pasar horas continuas allí, sin querer hacer otra cosa más que leer y acceder al mundo que se abre cada vez que se tiene un buen libro entre las manos. Si es de historia, mejor.
Lo cierto es que encontré el sitio -al menos en la primera impresión- tal cual como lo recordaba. Llegué cuando apenas abrieron y pude aprovechar esa soledad para pasearme entre sus salas y sus galerías.
Cuando me detuve en la sección que me interesaba noté el deterioro en materia de títulos y conservación de las obras. La persona a cargo me comentaba que desde hace mucho tiempo no dotan a la biblioteca, y los ejemplares que existen se preservan a duras penas. Es una verdadera lástima. A pesar de ello, encontré material suficiente sobre lo que me interesaba y salí muy contenta y satisfecha con los resultados de mi búsqueda.
De regreso a casa iba reflexionando sobre lo vacía que vi las salas. Escasos usuarios nos dimos cita ese día, contando un grupo de colegiales a quienes llevaron de paseo para conocer ese raro lugar llamado biblioteca. Recuerdo que lo veían con caras de asombro, como arqueólogos explorando ruinas. Ojalá sea ésta una realidad sólo local, y que en otras ciudades y países la gente siga apreciando y cultivando el valor de pisar y utilizar una biblioteca.
Internet llegó a Venezuela en 1997 y no se había masificado aún durante mi paso por la universidad. Los estudiantes teníamos que recurrir a las bibliotecas para poder investigar, o simplemente leer temas de interés para saciar la curiosidad y alimentar el sentido crítico. Ahora google.com todo lo responde rápido y fácil, por lo que cambió también la manera de acercarse a la información y la de leer, con sus ventajas y desventajas, como siempre.
Soy de alma romántica, lo saben, así que no podría haber terminado mi interesante mañana en la biblioteca sino con esos cuestionamientos.

Las bibliotecas son lugares muy especiales y yo diría que mágicos.....se siente como si todo ese mundo de conocimientos se introduce en el cuerpo y lucha por quedarse alli. Trabajar en una de ellas es emocionante, permite que te relaciones con muchas personas con un interés común, investigar. Pero.... comparto tu pensamiento, cada vez observamos menos visitantes que quieran ahondar más allá dentro del hermoso mundo de nuestras amadas Bibliotecas!!!
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